CUADRO DE CONCEPTOS

EDUCACION



La educación, es sin duda alguna, la piedra angular que sostiene el desarrollo de los pueblos; es la bujía del motor que impulsa el progreso de la raza humana. Educarnos es apropiarnos de los conocimientos, conductas, costumbres, etc., que ha ido acumulando la cultura de nuestros ancestros, para convertirnos en transformadores de nuestra realidad y aportar al futuro.



EDUCACION FORMAL



La concreción del término Educación formal (EF) es mucho más fácil, puesto que relegamos este término a toda acción educativa que se da en el marco del Sistema Educativo. Es decir, una educación establecida por leyes y realizada por un sistema público y privado legitimado para ello, con profesionales expresamente Preparados (y pagados) para que cumplan con su obligación. Una Educación, por otro lado, que será evaluada. Lógicamente, los sistemas educativos son distintos en cada país por lo que la EF variará en función de donde se Habite. Tradicionalmente, se ha venido equiparando el sistema educativo con la Educación reglada, aunque la realidad nos indica que esto no siempre es así.



EDUCACION NO FORMAL



Transmisión de conocimientos básicos y habilidades indispensables para la comunicación y la integración a la cultura nacional. La capacitación y el adiestramiento para ampliar las oportunidades de empleo, mejorar el ingreso familiar y modificar las condiciones de vida. La concientización y vertebración social necesaria para generar procesos educativos que propicien actitudes, valores y formas de organización social capaces de operar el cambio social.



DESARROLLO

Es un proceso por en el cual cada ser humano tiene que vivir para ir creando una madurez adecuada a su edad. Es una secuencia de cambios tanto del pensamiento como sentientes y sobre todo el más notorio es el físico, dándose estos cambios se llega a una madurez tanto intelectual, social como muscular y de esta manera el individuo se va desarrollando en todas sus dimensiones.



COMUNIDAD

El concepto de comunidad no es sólo un «modelo» (patrón), es un «modelo sociológico». Es un conjunto de interacciones, comportamientos humanos que tienen un sentido y espectativas entre sus miembros. No sólo acciones, sino acciones basadas en esperanzas, valores, creencias y significados compartidos entre personas. Para comprender cómo opera una comunidad, y cómo cambia, es necesario aprender un poco de sociología.



DESARROLLO COMUNITARIO



El desarrollo comunitario puede definirse como la agregación de valor económico que proviene de pequeños núcleos culturales. Sean estos la familia, pequeñas asociaciones o grupos comunes. Nuestras limitaciones económicas no permiten desarrollo local y rural proveniente de los gobiernos centrales, básicamente el subempleo y el empleo poco formal es la realidad existente y palpable en toda América y en este sentido, la opción del desarrollo proveniente del gasto central e inversión prácticamente ha desaparecido y es muy poca la inversión con relación al producto interno de nuestras naciones la que se destina a desarrollo real.En este marco, la opción de apoyo entre asociaciones y la conformación de pequeños grupos de acción puede resultar un arma de alto impacto social y que resulta viable para quienes no tienen la capacidad de enfrentar a un banco o simplemente son incapaces de hacer crecer sus ideas debido a falta de apoyo.



CULTURA



En el sentido lato del término cultura significa: “cultivo”, en la cuarta acepción implica “el resultado o efecto de cultivar los conocimientos humanos y de afinarse por medio del ejercicio de las facultades intelectuales del hombre” (Diccionario de la Real Academia de la Lengua); en este sentido, cultura coincide con la educación intelectual y moral; es decir el hombre culto es el que participa de los más altos valores conservados por esta tradición de la sociedad; en este sentido, la cultura se asocia a la educación intelectual y moral, el concepto de cultura ha oscilado como en un péndulo, entre dos concepciones diametralmente opuestas. Por un lado, la formación de la personalidad, lo que los griegos llamaron Paideia y los latinos Cultus Anima (cultivar el alma); y por otro, lo que el hombre realiza para dominar la naturaleza, modificar el ambiente natural y adaptarlo a sus necesidades, fines, intereses y valores.



EDUCACION COMUNITARIA



Proponer, diseñar, desarrollar, implantar, investigar y evaluar Programas, Modalidades y Proyectos de Educación Comunitaria, desde los ámbitos formativo, intercultural, ambiental y de desarrollo comunitario, así como mantener actualizados los enfoques y líneas conceptuales que orienten las acciones de los procesos educativos que desarrolla el Consejo en éste ámbito de aplicación de la Educación Inicial y Básica con población rural, indígena y migrante y zonas urbano marginadas, así como lo correspondiente a la formación de figuras docentes.



CONAFE



El Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE) es un organismo descentralizado, de la Administración Pública Federal, con personalidad jurídica y patrimonio propios, creado por decreto presidencial del 11 de septiembre de 1971, modificado mediante el diverso del 11 de febrero de 1982, con el objeto de allegarse recursos complementarios, económicos y técnicos, nacionales o extranjeros para aplicarlos al mejor desarrollo de la educación.

Saturday, March 6, 2010

PEDAGOGIA

PEDAGOGIA


la pedagogía es la ciencia que se ocupa de la educación y la enseñanza. Esta ciencia proporciona guías para planificar, ejecutar y evaluar procesos de enseñanza y aprendizaje.



La palabra proviene del mote griego antiguo paidagogos, que se usaba para referirse al esclavo que traía y llevaba a los niños a la escuela. De hecho paida o paidos significa niños, en oposición a andro que indica hombre. En base a esto se distingue entre pedagogía (enseñar a niños) y andragogía (enseñar a adultos).



Actualmente, se distingue más entre pedagogía, que se ocupa más de la educación como fenómeno social y humano, y la didáctica, más centrada en los métodos de enseñanza en si.

TRABAJO SOCIAL

"La profesión de trabajo social promueve el cambio social, la resolución de problemas en las relaciones humanas y el fortalecimiento y la liberación del pueblo para incrementar el bienestar. Mediante la utilización de teorías sobre comportamiento humano y los sistemas sociales, el trabajo social interviene en los puntos en los que las personas interactúan con su entorno. Los principios de los Derechos Humanos y la Justicia Social son fundamentales para el trabajo social".


El trabajo social en sus distintas expresiones se dirige a las múltiples y complejas relaciones entre las personas y sus ambientes. Su misión es facilitar que todas las personas desarrollen plenamente sus potencialidades, enriquezcan sus vidas y prevengan las disfunciones. El trabajo social profesional está enfocado a la solución de problemas y al cambio. Por ello, los y las profesionales en trabajo social, se convierten en agentes de cambio en la sociedad y en la vida de las personas, familias y comunidades para las que trabajan. El trabajo social es un sistema integrado y dinámico de valores, teoría y práctica interrelacionados

ETNOGRAFIA

Para el sociólogo Anthony Giddens la etnografía es el estudio directo de personas o grupos durante un cierto período, utilizando la observación participante o las entrevistas para conocer su comportamiento social para lo que es imprescindible el trabajo de campo como herramienta básica. La investigación etnográfica pretende revelar los significados que sustentan las acciones e interacciones que constituyen la realidad social del grupo estudiado; esto se consigue mediante la participación directa del investigador. Con frecuencia, el investigador asume un papel activo en sus actividades cotidianas, observando lo que ocurre y pidiendo explicaciones e interpretaciones sobre las decisiones, acciones y comportamientos.


Los datos recopilados consisten en la descripción densa y detallada de sus costumbres, creencias, mitos, genealogías, historia, lenguaje, etcétera.

DIAGNOSTICO DE NECESIDADES EDUCATIVAS

DNE


Diagnóstico de necesidades educativas (DNE)

En el presente apartado, se establece el enfoque y la metodología para la realización del DIAGNÓSTICO DE NECESIDADES EDUCATIVAS que se va a desarrollar en los CEC, mismo que brindará información significativa para la planificación de actividades educativas.



Diagnóstico

Es el proceso a través del cual se detectan problemas y necesidades educativas existentes en una comunidad (es) atendida (s) por el Conafe, así como las causas de las mismas; de tal manera que tengamos la información necesaria para planificar y realizar acciones educativas orientadas a su solución.

Objetos y enfoque

El CEC tienen como objetivo general fortalecer los servicios educativos del Conafe a través del diseño e implementación de estrategias educativas integradoras, flexibles e inclusivas de manera continua y permanente, que contribuyan a elevar la calidad educativa de la población atendida, por lo tanto, para cumplir con tal objetivo es necesario conocer el contexto social, económico, político, cultural, etc. en el cual se van a desarrollar las acciones educativas del CEC, ante tal necesidad, la realización de un diagnóstico de necesidades educativas se presenta como una estrategia imprescindible para conocer tal realidad.

Sin embargo, la realización del DNE debe propiciar la inclusión de todos aquellos sujetos que participarán en las acciones que se fomenten desde el CEC, ya que uno de sus objetivos particulares es que la identificación de necesidades educativas de la comunidad se realice a través de un Diagnóstico participativo y permanente; es decir, en el DNE del CEC participan en sus diferentes etapas los integrantes del Colegio Comunitario, sin embargo no todos participan con la misma intensidad, ni tienen las mismas funciones y responsabilidades. Es necesario establecer quiénes participarán, cuándo y en que nivel. La forma más apropiada dependerá de circunstancias concretas como: las capacidades que hay, el nivel de conciencia y formación, el número de involucrados, entre otros.

En el siguiente punto abordaremos lo referente a las etapas metodológicas del diagnóstico, las actividades que engloba cada una de ellas, los instrumentos que se utilizan y los participantes de cada una de éstas.

Metodología

La metodología para la realización del DNE en los CEC engloba las siguientes etapas:

1. Planificación Participativa del DNE

2. Desarrollo del DNE

3. Sistematización de la información obtenida en el DNE

4. Diseño del Plan de Acción Educativo (PAE) del CEC

5. Evaluación del PAE



1. Planificación participativa del DNE

El Instructor del CEC junto con la participación del Colegio Comunitario llevan a cabo la planeación del DNE, para esto es necesario realizar las siguientes actividades:

• Establecer y delimitar los aspectos a diagnosticar: En esta parte debemos preguntarnos ¿qué información queremos obtener?; el Colegio Docente determinan los aspectos que les interesan diagnosticar, es decir, aquellos aspectos en los cuales se perciben necesidades educativas que se tienen que fortalecer tales como la permanencia y continuidad educativa, el fortalecimiento curricular de educación básica y el abatimiento del rezago educativo en adultos, dichos aspectos se agrupan dentro de un eje que se denomina eje educativo; de igual manera existen otros aspectos que aunque en sentido estricto no están directamente vinculados con lo educativo, influyen y de manera indirecta determinan los procesos de enseñanza aprendizaje que se desarrollan en el espacio escolar, y por lo tanto es de vital importancia conocerlos, de tal manera que le permita al Instructor o Instructora del CEC, obtener información que lleve a identificar necesidades educativas que se traduzcan en acciones para el fortalecimiento de los factores extraescolares que influyen en los procesos de enseñanza aprendizaje de los educandos, tales aspectos son el social, político, económico y cultural, mismos que integran el eje denominado desarrollo comunitario estos aspectos son muy generales, por lo que debemos establecer junto con el Colegio Comunitario los indicadores más específicos sobre qué de estos aspectos queremos diagnosticar.

Los indicadores, son medios a través de los cuales, se pueden realizar análisis de los aspectos del proceso de enseñanza aprendizaje que se pretenden diagnosticar, de tal manera que se obtenga información que contribuya a la adopción de decisiones apropiadas por parte de los docentes, para solucionar algún problema o mejorar el desempeño de los servicios educativos que ofrece el Conafe en las comunidades rurales.

Los indicadores mal formulados o muy generales pueden desviar los esfuerzos del grupo en su afán por investigar su realidad. Por ejemplo, un indicador que sólo intente averiguar si un problema existe, no proporciona mayor información sobre su naturaleza o magnitud. Es preferible formular indicadores que brinden suficientes detalles como para poder pensar en soluciones.

Las características que deben poseer los indicadores para el DNE serian las siguientes:

• Disponibilidad. Los datos básicos para la construcción del indicador deben ser de fácil obtención sin restricciones de ningún tipo.

• Simplicidad. El indicador debe ser de fácil elaboración.

• Validez. La validez de los indicadores significa que éstos deben tener la capacidad de medir realmente el fenómeno que se quiere medir y no otros.

• Especificidad. Si un indicador no mide realmente lo que se desea medir, su valor es limitado, pues no permite la verdadera evaluación de la situación al reflejar características que pertenecen a otro fenómeno paralelo.

• Confiabilidad. Los datos utilizados para la construcción del indicador deben ser fidedignos (fuentes de información satisfactorias).

• Sensibilidad. El indicador debe ser capaz de poder identificar las distintas situaciones de un fenómeno aún en áreas con distintas particularidades, independientemente de la magnitud que ellas tengan en la comunidad.

• Alcance. El indicador debe sintetizar el mayor número posible de condiciones o de distintos factores que afectan la situación descrita por dicho indicador. En lo posible el indicador debe ser globalizador.

• Aplicabilidad. Las fuentes que facilitan la información solicitada por el indicador deben ser accesibles.

En el siguiente cuadro están organizados los ejes, aspectos y algunos indicadores a diagnosticar:
Permanencia y continuidad educativa
Fortalecimiento Curricular de Educación Básica
Abatimiento del Rezago Educativo en Adulto.

DIAGNOSTICO SOCIAL

DIAGNOSTICO SOCIAL




La finalidad de un diagnóstico social

Un diagnóstico no se hace sólo para saber qué pasa. Se elaboran dos propósitos bien definidos, orientados arabos a servir directamente para la acción:

• servir de base para programar acciones concretas;

• proporcionar un cuadro de situación que sirve para las estrategias de actuación.

Siempre se ha hablado de la primera de las finalidades indicadas, muy pocas veces se piensa en el diagnóstico como un elemento importante y significativo que puede ayudar a sortear los obstáculos y dificultades que obstruyen la realización de determinado proyecto, o conjunto de actividades.



Cuando hablamos de servir de base para acciones concretas,

estas "acciones" pueden ser de un plan, de un programa, de un proyecto, simplemente de un conjunto de actividades más o menos articuladas entre sí. En otras palabras: a partir de los datos del diagnóstico, se diseñan las operaciones y acciones que permiten enfrentar de manera permanente (con la mayor racionalidad y organización posible) los problemas y necesidades detectadas en el diagnóstico.

Pero el diagnóstico ha de ser también fundamento de las estrategias que han de servir a la práctica concreta, conforme a las necesidades y aspiraciones manifestadas por los propios interesados (pueblo, comunidad, grupo, organización, etc.) y la influencia de los diferentes factores que inciden y actúan de manera positiva, negativa o neutra, en el logro de los objetivos propuestos.

La planificación debe ser flexible para poder adaptar los procesos a las decisiones que reclama cada coyuntura, pero para ello el diagnóstico (siempre realizándose o actualizándose) debe servir para orientar la toma de decisiones con el fin de mantener o corregir el conjunto de las actividades en la dirección de la situación-objetivo.

Todo diagnóstico debe servir, en consecuencia, para mantener el rumbo del arco direccional, entendiéndose por tal el camino o línea que se debe seguir entre la situación-inicial y la situación-objetivo.

Pero como una cosa es la lógica de la formulación y otra la lógica de la realización (influida ésta por las condiciones coyunturales), el arco direccional es sólo el camino propuesto que, de antemano, sabemos que no será el camino real. De ahí que, entre la situación-inicial y cada situación-intermedia, se da un arco de coyuntura, que es el camino efectivo que se hace en cada situación.

Aquí, la cuestión sustancial es que el arco de coyuntura, aun cuando sea un rodeo (y hasta podría ser en un momento un andar en dirección contraria: dar un paso atrás para poder dar luego dos adelante), no pierda el rumbo, o lo que es lo mismo, pierda de vista la situación-objetivo y, en lo inmediato, quede sin referente direccional.



COMO HACER UN DIAGNÓSTICO SOCIAL



Una vez examinados algunos aspectos acerca del significado y alcance del concepto de diagnóstico social, es preciso adentrarnos en las cuestiones metodológicas y prácticas en que éstos deben traducirse.

Ante todo, hemos de saber que un diagnóstico está bien hecho cuando cumple las siguientes funciones o requisitos:

- informa sobre los problemas y necesidades existentes, en el área o sector en donde se ha realizado el diagnóstico;

- responde al porqué de esos problemas, intentando comprender sus causas y efectos;

- identifica recursos y medios para actuar;

- determina prioridades y estrategias de intervención, y

- da cuenta de los factores que pueden aumentar la factibilidad de dicha intervención.

Para el cumplimiento de estas funciones o requisitos, el diagnóstico social implica o conlleva, en la práctica, la realización de una serie de tareas o acciones clave, a saber:

1. Identificación de las necesidades, problemas, centros de interés y oportunidades de mejora que presenta una situación determinada.

2. Pronóstico de la situación, en el futuro mediato e inmediato.

3. Identificación de los recursos y medios de acción, existentes y potenciales.

4. Determinación de prioridades, en relación con las necesidades y problemas detectados.

5. Establecimiento de las estrategias de acción necesarias para enfrentar con éxito los problemas existentes.

6. Análisis de contingencias, para el establecimiento del grado de viabilidad y factibilidad de la intervención.

Acerca de cada una de estas acciones o tareas que comporta la elaboración de un diagnóstico, haremos una explicación en sus aspectos metodológicos, conceptuales y prácticos.



1. Identificación de las necesidades, problemas, centros de interés y oportunidades de mejora



En el diagnóstico, ya se trate de un grupo, familia o comunidad, es preciso distinguir y diferenciar las necesidades de los problemas. De ordinario, cuando hablamos de "necesidades", en sentido estricto, estamos haciendo referencia a la carencia o falta de medios adecuados para satisfacer una o varias necesidades. Conviene, por tanto, no confundir la "necesidad" con el medio de satisfacerla o "satisfactor".

Por ejemplo, la falta de alimentos sanos y nutritivos (satisfactor, o medio de atender una necesidad) impide un adecuado desarrollo de la necesidad de subsistencia.

En otros casos, también hablamos de "necesidades" para referirnos a la existencia de satisfactores inadecuados, o falsos satisfactores de una necesidad.

Por ejemplo, una asistencia sanitaria fuertemente medicalizada, puede ser un mal satisfactor de la necesidad de protección de la salud, ya que su utilización puede generar otro tipo de problemas que van en detrimento de una adecuada promoción de la salud.



Podemos decir que, para atender cada necesidad, existen satisfactores muy diversos, éstos pueden ser:



• Violadores o destructores: cuando, con el pretexto de satisfacer una necesidad, aniquilan en realidad la posibilidad de hacerlo.

• Pseudo-satisfactores: son los que estimulan una falsa necesidad de satisfacción (un ejemplo de este tipo de satisfactor lo constituye la limosna en relación con la necesidad de subsistencia).

• Inhibidores: que, por el modo en que satisfacen —generalmente sobresatisfacen— una necesidad, dificultan seriamente la posibilidad de satisfacer otras. Es el caso, por ejemplo, de la escuela autoritaria con respecto a la necesidad de entendimiento, y las necesidades de participación, creación o libertad. Asimismo, el ejemplo referido al tipo de asistencia sanitaria, mencionado anteriormente, también sería el caso de un satisfactor inhibidor.

• Singulares: que apunta a satisfacer un sola necesidad, siendo neutros respecto a otras. Suelen ser característicos de los programas sociales tradicionales, por ejemplo, los programas de suministro de alimentos, de vivienda, seguros sociales, etc.

• Sinérgicos: que son los que, por la forma en que satisfacen una necesidad, estimulan y ayudan a la satisfacción simultánea de otras necesidades. Por ejemplo, la lactancia materna, los juegos didácticos, la producción autogestionada, las organizaciones comunitarias democráticas, o un programa de promoción de huertas orgánicas intensivas destinado a familias pobres.*

En definitiva, lo que aquí nos interesa destacar es que, en el diagnóstico, es preciso identificar cuáles son las necesidades para las cuales no existen satisfactores sinérgicos ni singulares, puede no haberlos. Esto implica, por tanto, no sólo conocer qué falta y de qué se carece, sino el modo en que se atienden esas necesidades de las personas y el papel que esa atención cumple en el desarrollo humano, entendiendo las causas que coadyuvan a ese modo de satisfacción.

En otro orden de cosas, es preciso identificar, asimismo, los problemas existentes, que no necesariamente están relacionados con la insatisfacción de una necesidad. Por ejemplo, una familia con un hijo discapacitado al que no sabe cómo cuidar, no tiene necesidad sino un problema.

Para examinar la diferencia entre necesidad insatisfecha o mal satisfecha, y un problema, podemos ejemplificarlo de la siguiente forma:

- Si en un barrio hay 350 niños en edad escolar, y sólo existe una escuela con 250 plazas, podemos decir que hay una carencia o falta de puestos escolares que no permite una satisfacción adecuada de la necesidad de educación formal.

- Si en un barrio donde todos los niños pueden ir a la escuela, hay un 30 % que falta regularmente a las clases; o hay un 60 % que suspende sistemáticamente la mayoría de las asignaturas, entonces lo que hay es un problema de absentismo, o un problema de fracaso escolar.

Esta distinción entre necesidad y problema que acabamos de explicar, no sólo tiene una importancia conceptual: su diferenciación es clave en el diagnóstico si se quiere abordar una solución efectiva a los mismos.

Ahora bien, esta identificación de problemas y necesidades debe llevarse a cabo en el diagnóstico, señalando tres aspectos básicos y fundamentales de cada uno de ellos:

- Naturaleza del problema o necesidad, esto es, indicar lo más concreta y específicamente posible de qué tipo de problema se trata. No basta con decir "hay problemas de salud", o "existen problemas educativos"; es imprescindible detallar la naturaleza de los mismos. Por ejemplo: hay un problema de "absentismo escolar", o hay un problema de "salud medioambiental, al no existir un sistema eficaz de depuración de aguas residuales".

• Magnitud del problema o necesidad, lo que implica determinar el grado o extensión del problema, señalando a cuántas personas afecta (ya sea en términos absolutos o relativos, o mediante medidas estadísticas), o en qué espacio territorial delimitado se plantea el problema (cuando se trate de situaciones en que la magnitud deba expresarse —por razones técnicas— en términos de área de influencia o cobertura espacial del problema, como son —por ejemplo— los problemas ambientales).

* Gravedad del problema o necesidad, o, dicho en otras palabras, la peligrosidad de los mismos. El nivel de gravedad de un problema o necesidad debe establecerse —en el caso del trabajo social— en función de los efectos o consecuencias negativas que dicho problema o necesidad tiene en el proceso de desarrollo humano y social de las personas, grupos o comunidades. También es preciso determinar la gravedad de estos efectos, en función del grado de reversibilidad que tengan.

Por ejemplo, en una familia se detectan los siguientes problemas y necesidades:

1. Falta de dinero para comprar alimentos suficientes y adecuados para los hijos menores.

2. Falta de un trabajo estable para el/la cabeza de familia.

3. Vivienda en malas condiciones de habilitabilidad debido a su construcción precaria y a sus reducidas dimensiones.

La necesidad 1 es más grave que la 3, ya que supone un riesgo mayor para el correcto desarrollo de los niños; y esto es así porque una alimentación insuficiente e inadecuada puede acarrear discapacidades crónicas para los niños. A su vez, el problema 2 es más grave que el 3, ya que —además de estar íntimamente ligado al primero— puede tener efectos en el largo plazo más nocivos que el 3. Por otra parte, el problema 3 es el menos grave en esta situación, ya que su abordaje sería más factible y eficaz una vez solucionado el problema 2.

En el diagnóstico, no solamente es necesario conocer cuáles son los problemas y necesidades que tienen las personas, también es preciso detectar cuáles son sus centros de interés ya que, en ocasiones, la estrategia de acción más oportuna puede derivarse de uno de esos intereses, en lugar de partir de un problema o necesidad. Esto, por una razón básica: a veces, un centro de interés puede ser más motivador y resultar más movilizador que un problema grave, sobre todo cuando este último se perciba de forma fatalista, o, efectivamente, esté muy condicionado por factores sobre los cuales se tienen pocas posibilidades de intervención.

Asimismo, también es preciso identificar, en el diagnóstico, cuáles son las necesidades de cambio u oportunidades de mejora, con respecto a lo que se viene haciendo. Esta tarea —muy ligada al pronóstico, del que enseguida hablaremos—, es la que permitirá una constante adaptación de los programas y servicios a los cambios sociales, y una mejora en la calidad de los mismos. Dicho en otras palabras, el diagnóstico no debe informar únicamente de necesidades, problemas y centros de interés a partir de los cuales iniciar la acción; también debe dar cuenta del modo en que se actúa profesionalmente y se prestan los servicios, y las posibilidades de mejoramiento de la atención que se brinda a las personas. Para identificar estas oportunidades de mejora, los estudios y análisis comparativos entre unidades administrativas de una misma organización, o entre niveles administrativos de una misma institución, o entre servicios y programas similares que operan en contextos parecidos, pertenecientes a organizaciones distintas, son procedimientos sumamente útiles.

Para poder realizar esta primera tarea del diagnóstico, se habrá necesitado averiguar primero:

• cuáles son los problemas más importantes, desde el punto de vista de la persona, el grupo o la comunidad a la que se presta ayuda;

• qué otros problemas se pueden apreciar;

• qué otros problemas observan los demás agentes externos;

• cuántas personas tienen esos problemas;

• qué circunstancias o prácticas sociales pueden haberlos causado;

• posibles razones de esas prácticas o actuaciones;

• otras causas de los problemas y necesidades.

Para obtener esta información habrá sido preciso realizar un estudio-investigación previo al diagnóstico, y estar familiarizado con la situación. A modo de ejemplo, y sin ser exhaustivos, un estudio que sirva de base a un diagnóstico debe incluir el conocimiento de:

- las creencias y valores individuales y locales que afectan la calidad de vida de la gente;

- los tipos de comportamiento que son aceptables para la cultura local o el medio social;

- las personas importantes en el grupo o comunidad, líderes naturales y formales, y razones de esa importancia y/o liderazgo;

- la forma en que se adoptan las decisiones sobre los problemas grupales, comunitarios o locales;

- los servicios de bienestar social disponibles (servicios sociales, de salud, educativos, etc.), tanto tradicionales como modernos;

- localización de esos servicios, accesibilidad de los mismos;

- principales ocupaciones de hombres y mujeres, el nivel de instrucción del grupo o comunidad, calidad de las viviendas, etc.; ya que estas circunstancias permitirán conocer mejor las condiciones económicas de la población;

- organizaciones, clubes y asociaciones existentes; - modos locales de compartir ideas y sentimientos.

Cuando se diagnostica una situación-problema de cara a una intervención social, es probable que, en relación con la misma, ya se hayan tomado algunas iniciativas o realizado determinadas acciones para resolverla. En esta primera tarea del diagnóstico, puede ser conveniente —a veces totalmente necesario— realizar un análisis de los programas o actividades ya iniciadas, respondiendo algunas cuestiones clave:

* ¿Quiénes la realizaron (personas, instituciones, etc.)?

* ¿Cuándo se llevaron a cabo?

* ¿En qué medida fueron eficaces y eficientes?

* ¿Cuáles han sido las razones de los éxitos logrados o de los fracasos?...

No se trata de hacer una investigación evaluativa de esos programas, sino de algo más simple: tener en cuenta lo que ya se ha hecho, o lo que se está haciendo. La experiencia de lo ya realizado puede servir de mucho, aun cuando hayan sido mayores los fracasos que los logros.

DIAGNOSTICO

DIAGNOSTICO




Ésta es la primera cuestión que parece importante dilucidar. Se trata de situar el diagnóstico dentro del proceso global de los métodos de intervención social. Como es harto conocido, todas las formas o modalidades de intervención social están configuradas por la integración y fusión de diferentes fases o momentos de una estrategia de actuación. Estos momentos se dan dentro de un proceso. Por otra parte, el proceso puede tener inicio en cualquiera de estos momentos. Esta estructura metódica subyacente (o estructura básica de procedimiento) comporta cuatro aspectos principales, y es independiente del campo de intervención; todos ellos se relacionan con el diagnóstico, tal como expresamos en el siguiente esquema.

Estudio-investigación, que culmina en un diagnóstico de la situación-problema.

Programación, que se apoya en los resultados del diagnóstico.

Ejecución, que tiene en cuenta el diagnóstico para establecer la estrategia operativa.

Evaluación, que se puede hacer sobre y en diferentes momentos del proceso, entre ellos el diagnóstico, en cuanto expresa una situación inicial que sirve como punto de referencia de la situación objetivo a la que se quiere llegar.

b. El diagnóstico, como forma de utilizar los resultados de una investigación aplicada de cara a la acción

Cuando se habla de investigación, se suele establecer una diferencia entre la investigación básica y la investigación aplicada. El criterio con que se hace esta distinción tiene en cuenta el propósito principal con que se aborda el estudio de algún problema en la investigación:

• La investigación básica, pura o fundamental, tiene como propósito principal acrecentar los conocimientos teóricos para el progreso de una determinada ciencia, sin interesarse directamente en sus posibles aplicaciones o consecuencias prácticas. Es más formal y persigue propósitos teóricos en el sentido de aumentar el acervo de conocimientos de una determinada teoría.

• Por su parte, la investigación aplicada guarda íntima relación con la anterior, pues depende (en ciertos aspectos) de los descubrimientos y avances de la investigación básica, enriqueciéndose de ellos. Se trata de investigaciones que se caracterizan por su interés en la aplicación, utilización y consecuencias prácticas de los conocimientos que se adquieren. Se puede decir, asimismo, que la investigación aplicada busca el "conocer para hacer", para actuar; ya sea con el propósito de modificar, mantener, reformar o cambiar radicalmente algún aspecto de la realidad social. Le preocupa la aplicación más o menos inmediata de los conocimientos adquiridos acerca de una realidad circunstancial. No está orientada al acrecentamiento del acervo científico, ni al desarrollo del discurso teórico.

El diagnóstico se apoya siempre en una investigación aplicada. Se trata de realizar un estudio con la finalidad de tener conocimientos para producir cambios inducidos y/o planificados. O bien con el objeto de resolver problemas, satisfacer necesidades, desarrollar potencialidades, o para actuar sobre algún aspecto de la realidad social.





c. El diagnóstico como unidad de análisis y síntesis de una situación-problema



(El diagnóstico debe ser una unidad de análisis y síntesis de la situación-problema que sirve de referencia para la elaboración de un programa de acción. Consecuentemente, en el diagnóstico se debe hacer una descripción de los elementos y aspectos integrantes de una realidad que es motivo de estudio. Pero, al mismo tiempo, hay que establecer la interconexión e interdependencia de los mismos, de modo que las partes queden estudiadas como constituyendo un todo estructurado e indisoluble

Lo que en un momento es separado a los efectos del análisis (éste consiste precisamente en examinar las partes de un todo), luego hay que integrarlo para mostrar el lugar y papel de cada parte en el sistema de una totalidad, en la que existe una unidad dialéctica indisoluble de cada uno de los elementos. En otras palabras, de lo que se trata es desaplicar simultáneamente dos métodos lógicos: el análisis y la síntesis. De este modo, el diagnóstico es un cuerpo de conocimientos analíticos/sintéticos, pertenecientes a una realidad concreta y delimitada sobre la que se quieren realizar determinadas acciones, planificadas y con un propósito concreto.



d. Un diagnóstico nunca es algo terminado, es un "instrumento abierto" que siempre está haciéndose



Un diagnóstico debe estar abierto a incorporar nuevos datos e información, nuevos ajustes derivados de nuevas relaciones e interdependencias que se establecen a partir de los datos disponibles o de nuevos datos que se van obteniendo.

En otras palabras: el problema en sí (que ha sido estudiado e investigado), debe ser contextualizado como un aspecto de la totalidad social del que forma parte. Para esta contextualización, proponemos un abordaje sistémico/ecológico/dialéctico. Veamos en qué consiste.

Entendemos por "sistema" a un todo unitario y organizado compuesto de dos o más partes (elementos, componentes o subsistemas) que, por su misma naturaleza, constituyen una complejidad organizada. Todo sistema puede considerarse, a la vez, como un todo o como parte de un todo mayor. No se puede cerrar un sistema como totalidad, sino que hay que considerarlo entre los sistemas de sistemas de que forma parte.

Decimos, en primer lugar, que el modo de abordaje debe ser sistémico. La realidad es sistémica, los problemas son sistémicos; consecuentemente, el modo de abordaje debe ser sistémico. Cada hecho, fenómeno o proceso que se analiza y cada acción o intervención que se propone, debe ser considerada como un aspecto de la totalidad social de la que forma parte. Sólo dentro del sistema que lo incluye, se entiende la significación última de algún aspecto de la realidad.

Afirmamos una segunda dimensión de este modo de abordaje, diciendo que es ecológico, porque un enfoque que considere los problemas sociales ha de tener en cuenta que nada ocurre de modo aislado. Nada ni nadie actúa en completa independencia. En la realidad social existe una complicada red de intercambios y retroacciones, a la que puede aplicarse una de las leyes de la ecología que dice: "todo está relacionado con todo" o "todo está relacionado con lo demás".

Este enfoque o perspectiva es válido para los modelos de intervención social. El tratamiento de los problemas (individuales, grupales o colectivos) que no tenga en cuenta los efectos, interacciones y retroalimentaciones que existen entre los diferentes subsistemas, es un modo de abordaje de la realidad que se considera inadecuado para la interpretación y comprensión de los fenómenos y procesos sociales, y para actuar sobre ellos.

Todo esto puede formularse de una manera mucho más precisa, teniendo en cuenta la distinción de los diversos niveles ecológicos que propuso Urie Bronfenbrenner. Siguiendo a este autor, se pueden distinguir cuatro niveles:

- El macrosistema que, a veces, se llama la escala macrosocial. Constituye el marco general más englobante.

- El exosistema: se trata de un marco más inmediato, donde el individuo o grupo desarrolla su vida, pero en el que no interactúa "cara a cara". Sin embargo, en ese marco "pasan cosas que les afectan" o que inciden en sus vidas. En este ámbito se da una multiplicidad de planos y niveles de intercambios, interacciones y retroacciones en los que están inmersos aquellos que son los destinatarios de los programas, actividades o servicios sociales.

- El mesosistema, constituido por el conjunto de microsistemas que configuran redes de interacciones y que supone que el individuo o grupo actúa en una multiplicidad de marcos.

- El microsistema, donde los individuos y grupos actúan "cara a cara". Es un ámbito de cercanía vital, como es la tarea en el aula dentro de una escuela, la relación en el seno de una familia, etc.

Estos cuatro niveles pueden expresarse gráficamente del siguiente modo:

Y el modelo es también dialéctico, en cuanto procura captar el movimiento mismo de la realidad, cuyas partes están en relación activa, causada por el choque de los contrarios. Este abordaje supone:

* Un enfoque holístico o totalizador, donde cada elemento de la realidad es captado en su articulación dinámica con el conjunto o sistema global. Desde una perspectiva holística, el todo determina la naturaleza de las partes y las propiedades de éstas se explican a partir de las propiedades del todo, sin que ello agote la explicación de las partes.

* Superación de la dicotomía teoría y práctica como si fueran elementos contrapuestos y no interrelacionados. Lo que importa cuando se realiza un diagnóstico de cara a una intervención social, es tener en cuenta la reciprocidad de funciones entre una y otra.

* Pensamiento crítico, puesto que la realidad no sólo es "lo dado", sino también "lo posible" que hay que proponer y realizar.

Se trata, como diría Mannheim, de trascender la realidad en su "forma histórica concreta de existencia social", para ser capaces de pensar un futuro diferente.

• Función desmitificadora, que consiste en quitar los "velos" que encubren la realidad y que permiten servidumbres sin que nadie se aperciba de ello. La realidad comienza a ser desmitificada, desde el momento en que comenzamos a dudar de que "lo dado" es lo que "debe ser".

• Perspectiva utópica, en cuanto desentrañamiento e invención de un futuro diferente. El pensamiento utópico se apoya en la realidad histórico-social del presente, pero polarizado por el horizonte de un futuro inédito pero deseable. Este carácter de la utopía es un factor dinamizador y de cambio social.

Dicho esto, debemos subrayar un par de cuestiones que, no por obvias, dejan de ser importantes. En la realización de la tarea de contextualización de una situación problema, fácilmente pueden cometerse dos tipos de errores:

- Excesiva preocupación por explicar la totalidad, con lo cual el diagnóstico queda perdido en las consideraciones generales sobre la situación contextual. A veces se dicen generalidades que ya se conocen y no se agrega nada al diagnóstico de una situación concreta.

- Inadecuada presentación de la realidad, que no permite contextualizar el diagnóstico: un análisis de la realidad social presentado de manera atomizada, fraccionada o dispersa difícilmente brinda elementos para descubrir relaciones a interconexiones que permitan contextualizar los problemas y necesidades dentro de la situación más amplia que los condiciona.

Extrema generalización en torno a problemas globales que no se relacionan directamente con el diagnóstico, en un caso; inadecuada e insuficiente contextualización, en el otro.

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Saturday, February 27, 2010

SECUNDARIA COMUNITARIA

Con ese mismo ánimo y siguiendo con esa tendencia innovadora, decidimos cambiar y unificar tomando como antecedentes a la POSPRIMARIA y al Proyecto de Educación Básica Comunitaria e integrarnos exitosamente al Programa de Secundaria Comunitaria, mismo que aún estaba en su fase de piloteo en otros estados.




Actualmente es oportuno mencionar que gracias al esfuerzo compartido de todos, este programa se encuentra funcionando bien, cuenta con registro oficial, recibe el beneficio de las Becas Oportunidades, registra una mínima deserción escolar y sus estudios están debidamente validados. Cabe mencionar que estos servicios, en fechas recientes quedarán debidamente equipados con televisores, videos, radio grabadoras y equipos de computo.